
La razón por la que el exceso de consumo de sal causa depresión
Estimula la producción de una proteína en ratones. La misma que contribuye a la patología en humanos

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Si hablamos de Trastorno Depresivo Mayor (TDM) tenemos que decir que existen muchos factores que están detrás de él y una prevalencia a lo largo de la vida del 15% al 18%, como refleja un estudio de 'BMC Medicine'. Sabemos, también, que es la principal causa de suicidio. En España, y según el Ministerio de Sanidad, la depresión aparece en el 4,1% de la población (5,9% en mujeres y 2,3% en hombres), creciendo la frecuencia progresivamente con la edad hasta alcanzar el 12% de las mujeres y el 5% de los hombres de 75 a 84 años.
Pero no es una enfermedad aislada. Se asocia a una mayor vulnerabilidad a otras enfermedades, como las infecciosas, las autoinmunes y el cáncer, como queda reflejado en un ensayo de 'JAMA Psychiatric'.
El consumo elevado de sal (cloruro de sodio, NaCl) es una característica omnipresente de la dieta occidental, las llamadas 'comidas rápidas', como puede leerse en 'Advance in Nutrition' , Su contenido en sodio es más de 100 veces mayor en comparación con las comidas caseras.
Un problema de salud pública
La dieta alta en sal (HSD, de sus siglas en inglés) se ha convertido en un importante problema de salud pública en todo el mundo y conduce a una variedad de efectos adversos para la salud, como enfermedades cardiovasculares, autoinmunes y neurodegenerativas. Los estudios epidemiológicos acumulados muestran también que la HSD se ha asociado con la aparición y el desarrollo de la depresión. Sin embargo, sigue sin conocerse cómo la HSD induce la enfermedad.
Hasta ahora. Un nuevo trabajo, publicado en The Journal of Immunology, ha descubierto que una dieta alta en sal (HSD) induce síntomas similares a la depresión en ratones al estimular la producción de una proteína llamada IL-17A. Esta proteína ya se había identificado como un factor contribuyente a la depresión en estudios clínicos con humanos.

Los hallazgos
"Este trabajo respalda las intervenciones dietéticas, como la reducción de sal, como medida preventiva para las enfermedades mentales. Además, allana el camino para nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a la IL-17A para tratar la depresión”, ha comentado en un comunicado el Dr. Xiaojun Chen, investigador de la Universidad Médica de Nanjing, quien ha dirigido el estudio. Y ha insistido: "Esperamos que estos hallazgos fomenten el debate sobre las pautas de consumo de sal".
Los investigadores también identificaron un tipo de célula inmunitaria llamada linfocitos T gamma-delta (linfocitos T γδ) como una fuente importante de IL-17A en ratones alimentados con HSD, representando aproximadamente el 40% de las células productoras de IL-17A. La reducción de los linfocitos T γδ alivió significativamente los síntomas depresivos inducidos por HSD, lo que identificó otro posible método de tratamiento.
En este estudio, se alimentó a ratones con una dieta normal o dieta baja en sal durante cinco semanas, un periodo común para estudiar el consumo excesivo del condimento. Tras cinco semanas, los ratones alimentados con dieta baja en sal mostraron menos interés en explorar y mayor inactividad en diversas situaciones, en comparación con los ratones alimentados con una dieta normal, lo que sugiere síntomas similares a la depresión en ellos.
Un rol ya establecido de la proteína
Dado el papel ya establecido de la IL-17A en el desarrollo de la depresión, el equipo de investigación también investigó si la HSD inducía la producción de IL-17A en ratones. La HSD aumentó los niveles de IL-17A en el bazo, la sangre y el cerebro, lo que se correlacionó con comportamientos similares a la ansiedad y la depresión. Sin embargo, cuando los ratones que no producían IL-17A recibieron una HSD, no se observaron síntomas similares a la depresión, lo que confirma el papel de la IL-17A en el desarrollo de síntomas similares a la depresión.
Estos hallazgos corroboran la evidencia epidemiológica de que el HSD se correlaciona fuertemente con una depresión más severa y estudios en personas que demuestran que la ingesta baja de sodio está estrechamente asociada con el buen humor.
Los investigadores esperan que estos hallazgos impulsen la investigación sobre los mecanismos inmunitarios de la depresión y allanen el camino para nuevas terapias dirigidas a IL-17A o linfocitos γδT. El Dr. Chen y su equipo planean validar estos hallazgos en humanos, a la vez que investigan los mecanismos por los cuales la HSD activa los linfocitos γδT17, lo que conduce a un aumento de la HSD.