Pasada la resaca de la noche electoral, sin duda, son múltiples los análisis que podemos realizar a partir de los resultados salidos de la confrontación en las urnas.
Podemos analizar la participación de los ciudadanos, los resultados de los partidos nacionalistas, la hecatombe del PP o la irrupción electoral en el panorama nacional de Vox, pero la más interesante, o al menos la que quiero remarcar por su extraordinaria importancia, fue el análisis espontáneo que realizaron miles de personas abrazados al puño y la rosa del PSOE en su sede central en Madrid, celebrando el triunfo de Pedro Sánchez.
Un grito unánime cerraba la victoria del PSOE, "¡con Rivera no!", en definitiva, estas personas estaban ciñéndose a la realidad que habían deparado las urnas, el triunfo de la izquierda y la necesidad de forjar una alianza de gobierno para dirigir al País.
Ahora con este resultado, el presidente Sánchez no puede escudarse en la escasez de escaños para poder realizar políticas sociales que eliminen definitivamente la desigualdad y luchen contra la pobreza. No puede esconderse detrás de su anterior escasez de diputados para blindar jurídicamente el sistema público de pensiones y su revalorización. Se ha quedado sin coartada para eliminar definitivamente el “medicamentazo”, universalizar la sanidad pública, luchar contra los desahucios o derogar la reforma laboral.
En definitiva, Pedro Sánchez solo tiene dos caminos, escuchar a quienes coreaban el "¡con Rivera no!" y realizar políticas que profundicen y mejoren el Estado de Bienestar, para estar más cerca de la igualdad social y la dignidad del pueblo trabajador, en definitiva, un gobierno de progreso. O bien, hacer oídos sordos, y escuchar los cantos de sirena de la CEOE y el IBEX 35 buscando un gobierno cimentado en la moderación y la estabilidad que le exigen los socios de Rivera.
Esta segunda vía Señor Sánchez, no es la que han votado mayoritariamente los ciudadanos, esta segunda opción choca frontalmente con el grito de sus compañeros: ¡con Rivera no! Presidente, ¡con Rivera no!
Anatolio Díez Merino, Secretario General UJP-UGT y miembro del Comité Asesor de 65Ymás.