

Hoy puede ser un gran día
Ramón Sánchez-OcañaLunes 2 de diciembre de 2019
ACTUALIZADO : Lunes 2 de diciembre de 2019 a las 17:20 H
2 minutos

Lunes 2 de diciembre de 2019
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Lo contaba Serrat en una de sus mejores letras: “Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así; aprovecharlo, o que pase de largo, depende en parte de ti". Sí, hoy puede ser un gran día, porque ha empezado mejor que ningún otro: amaneciendo. Es como un milagro que se pusiera de pie cada jornada. Un día más para vivir, para ver, para sentir, para dar alas a la esperanza. El diccionario define esperanza como el estado de animo en que se nos presenta como posible aquello que deseamos. Es decir, al ver como realizable nuestro deseo, estamos poniendo en la mirada un cristal para decir que, en efecto, hoy va a ser un gran día. Hay que aprender a ver lo deseable como posible. Y pensar que compartir lo que se siente es una de las compensaciones que tiene la vida en sociedad.
El problema está en que tendemos a creer que la esperanza es cuestión de ilusos y que en el mejor de los casos, se trata de un sueño irrealizable al que se acoge quien no tiene más soluciones. Grave error. La esperanza es un estado de ánimo que predispone a hacer de un día más, un gran día.
Se que es atrevido por mi parte afirmar muchas cosas sin saber tu circunstancia. Ya se que no podemos evitar la enfermedad o la vejez; pero lo que si podemos mejorar en todos los casos es la forma de enfrentarnos a ella. Y hay un razonamiento que deberíamos aprender a aplicar: como no puedo hacer nada contra ello ,la solución más correcta es aprender a vivir con, y de la mejor manera posible.
Por ejemplo: ¿hay algo más inútil que rebelarse contra el paso de los años? Tenemos muchos calendarios para ir acostumbrándonos. Y hay algo más serio: la alternativa es siempre mucho peor.