Mariola Báez
Avances
¿Qué es la Técnica MAASH, utilizada en las intervenciones de prótesis de cadera?
Facilitar la recuperación tras la operación y reducir las luxaciones son dos de sus logros
Desde hace unos años, la Técnica MAASH es utilizada en numerosos casos en los que es necesario implantar una prótesis de cadera. Este avance en de la cirugía es el resultado de las investigaciones y del trabajo llevado a cabo por el equipo de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Sant Celoni de Barcelona, encabezado por los doctores Antoni Salvador, Felipe G. Delgado y Albert Broch.
Lo novedoso de la Técnica MAASH es que preserva los elementos estabilizadores con que cuenta el propio organismo, manteniendo, así, la propia biomecánica natural. Médicos expertos señalan que con esta cirugía, las posibilidades de una futura luxación tras el implante son mínimas y además, el tiempo de recuperación, tras la intervención, es notablemente inferior al que requeriría la implantación de la prótesis con otros métodos tradicionales.
¿En qué consiste y qué ventajas supone?
Bien por fracturas óseas derivadas de una caída o por enfermedades como la osteoporosis, que pueden acabar afectando a la cadera, la cirugía cuyo objetivo es implantar una prótesis de este tipo es relativamente frecuente en edades avanzadas. Los esfuerzos por encontrar nuevas soluciones quirúrgicas, que resulten más seguras y efectivas, han dado lugar a técnicas novedosas como la MAASH
Sin duda el gran avance que permite la técnica MAASH es el hecho de poder implantar una prótesis de cadera sin tener que retirar los ligamentos que permiten el movimiento de la articulación de manera natural. Esa “cápsula” de ligamentos es esencial para el perfecto encaje de la cadera y también de la cabeza del fémur. La idea es que la prótesis encaje, igualmente, a la perfección, porque son los ligamentos naturales los que se van a encargar, en gran medida, de su sujeción.
Los expertos señalan que con esta técnica la prótesis gana en estabilidad y además se salva la posible diferencia que pudiera quedar entre la longitud de ambas piernas, evitando así complicaciones y molestias derivadas del implante que pudieran surgir en un futuro.
Ventajas añadidas son, además, un menor tiempo de permanencia en el hospital (unos tres días) y una recuperación más rápida y sencilla.
La técnica MAASH, en principio, puede aplicarse en cualquier paciente que no haya sido intervenido para un implante de cadera con anterioridad, porque es requisito básico que la estructura, la cápsula de ligamentos de la cadera, esté intacta.