
VÍDEO: Un joven cumple el sueño de sus abuelos de volver a su pueblo de Soria
Aunque algunas complicaciones en el viaje les impidieron completarlo como les hubiera gustado

Nunca es tarde para cumplir sueños, y Diego Triay, un joven conocido en las redes sociales como El Cromas, ha hecho todo lo posible para que sus abuelos cumplan el suyo de volver a Soria.
Durante una comida con ellos, Triay quiso conocer el sueño que todavía tenían por cumplir. "Una espina se me ha quedado clavada en el corazón. Siempre suelo preguntarles sobre ellos cuando eran jóvenes, pero esta vez me he acordado que me faltaba preguntarles sobre el ellos de ahora", cuenta en un vídeo que no tardó en viralizarse en las redes sociales.
"Sois mayores ya. Antes de ir al cielo, como aquel que dice, ¿qué os gustaría hacer? Ya habéis vivido muchas cosas, ¿pero hay algo que todavía os quede?", les preguntó. La respuesta fue clara: "Se lo he dicho muchas veces a tu abuela, que me gustaría ir a Soria, a Acrijos, para recordarlo otra vez. Me haría ilusión", aseguró su abuelo.
Acrijos es un pequeño pueblo despoblado de la provincia de Soria que su abuela tuvo que abandonar "por falta de recursos y alimentos", tras lo cual fue adoptada por una familia de Menorca.
"Imagino que no piensan salir de la isla en la que viven por lo lejos que está este pueblo, por los años y la edad que arrastran. Para ellos viajar solos es como arrastrar siete caballos en un carro cuesta arriba, pero si no viajan solos…", proponía el joven, que adelantaba que "ellos no lo saben, pero ese día está confirmado".
"Cuando vi que mi familia se dispuso con el plan de ir todos juntos para que el desplazarse para mis abuelos no fuese un problema, los billetes de avión hacia aquel destino ya estaban preparados, ahí aquel sueño empezó a dejar de ser un sueño para ser una realidad", relata Triay en el vídeo que ha publicado, mostrando el comienzo de este viaje de vuelta a Soria, donde sus abuelos no han regresado desde 1988.
Sin embargo, el viaje no ha resultado como deseaban, y es que la nieve que comenzó a caer el mismo día que tenían previsto volver al pueblo de Acrijos les impidió a sus abuelos visitarlo.
"Aunque esa noticia me dolió bastante en el alma, como yo no quería quedarme de brazos cruzados, fui por ellos y fue un impulso para cumplir lo que sus pasos no pudieron alcanzar", explica el joven, que decidió intentar visitar el pueblo en su lugar.
Con todo, ha sacado una "moraleja" de este viaje que "no salió como realmente como esperábamos". "Lo que sí he aprendido de este viaje es que me he podido dar cuenta realmente de la situación en la que se encuentran mis abuelos, y cualquier persona mayor. Si tú que estás viendo esto y eres joven quieres hacer algo en la vida, tienes objetivos que te gustaría cumplir, hazlo ahora porque no sabes el día de mañana en que situación te vas a encontrar. Para mis abuelos muchas cosas son demasiado tarde para poder cumplirlas, y en este caso llegar a este pueblo, que no es que sea imposible llegar, pero por culpa de algo tan simple como nieve no han podido finalmente cumplirlo. Pero bueno, nosotros hemos hecho lo posible, si el destino lo ha querido así, por algo será, y quién sabe si algún día volvemos a retomar el viaje. Aprovechar la vida, que son tres días, y dos pasaron ya", finaliza.